Avestruces bohemias

“Todos sabemos que las avestruces leen a Lord Byron y escuchan a Brahms cuando nadie las ve. Son realmente bohemias”

Dr. Folk

Maestro de plantas y domador de sinfonías.

 

¿Quién necesita volar si puede leer…? Así evolucionaron ellas, que alargaron sus cuellos para llegar al último estante de las bibliotecas. Y ten cuidado con molestarlas cuando están recitando a Whitman, pues con sus fuertes patas te pueden derribar y dejarte malherido… ¿Y cuál es su mayor logro? Está claro, hacernos creer que son tontas. Creemos que esconden la cabeza, pero realmente están observando la grandiosidad del suelo que su alma tiene la suerte de disfrutar. Y, pardiez, cuantas veces he escuchado que corren como idiotas. Ya quisiéramos los idiotas correr así. Esa forma de correr está incluida dentro de la nueva filosofía avestruztista. Según ellas, esas carreras ayudan al ser a liberarse de todo tipo de sensaciones negativas y alegran el espíritu que posee su cuerpo. Dicha filosofía está siendo estudiada en las grandes universidades del Amazonas y la tundra siberiana. No es de extrañar que los niños en las escuelas hayan relegado a una segunda posición a profesiones tan interesantes como pirata ojiplático o astronauta picajoso, queriendo ser todos avestruces. La sociedad avanza a pasos agigantados. ¿Quién quiere ser médico pudiendo ser avestruz?

En conclusión, La utopía existe y la tenemos ante nuestros ojos. Si seguimos avanzando de tal manera, llegaremos a ser, como mínimo, bohemios.

 

Artículo extraído del todavía no publicado libro “Orejas de rinoceronte” escrito por el Dr. Folk